miércoles, 14 de julio de 2010
Y aunque alguien me advirtió,
nunca dije que
no
y ahora tengo que
esconder las heridas.
Y ese pulso que
jugué
porque quise lo perdí.
Nunca me podré alejar de ti!
Te extraño cuando llega la noche pero te odio de día
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio